ESG

El "She-Session"


En todas las crisis hay ganadores y perdedores y claramente en la crisis del COVID-19 las grandes perdedoras han sido las mujeres. Tanto es así que en Estados Unidos han llamado a esta crisis el “She -Session”. A diferencia de otras crisis, como por ejemplo la del 2008, donde los más afectados fueron los hombres, esta crisis del COVID-19 ha impactado más a las mujeres, puesto que los sectores que más han sufrido son los del Turismo y Servicios, que por lo general emplean a un mayor número de mujeres que de hombres.

Pero no ha sido solo el impacto en estas industrias lo que hace que la mujer haya estado más afectada. Lo que realmente ha impactado negativamente a las mujeres es el intentar conciliar, trabajo, casa y educación de los niños. ¿El lector se puede imaginar una crisis peor que esta en la cual no ha habido colegios ni centro de enseñanza alguno operativo, no ha habido ayuda para las tareas domésticas - con muy pocas excepciones y solo en determinados niveles sociales- ni abuelos, ni cuidadores que hayan podido estar ahí para ayudar? Esto es lo que ha pasado con el COVID durante el confinamiento, y el peso de todo ha caído por lo general en las mujeres.

Un estudio llevado a cabo por la universidades de Cambridge, Oxford y Zurich entre el 9 y el 14 de Abril indica cómo las mujeres en general (las que trabajan fuera de casa y las que no trabajan más que en casa) han dedicado por lo general una media de 6 horas al día en tareas de casa y apoyando a sus hijos con sus estudios, cuando los hombres le han dedicado por término medio menos de 3.5h (The Guardian, Donna Ferguson, 3 de Mayo 2020) . Este mismo estudio informa de que las mujeres con mayor salario han dedicado más tiempo al apoyo escolar de sus hijos comparado con las que tienen un salario más bajo. La explicación de este hecho es bastante obvia.

Mujeres con salarios superiores a 80.000 euros anuales, han dedicado una media de 3.3h diarias para apoyar a sus hijos en los estudios y 3.8h de cuidados de otro tipo , es decir más de 7 horas al día. Si comparamos esta dedicación con la de un padre con igual salario, la de este último ha supuesto un total de menos de 4h al día. Mujeres con salarios de menos de 20.000 euros han dedicado menos de 2.1h de apoyo en los estudios, y en hombres con ese salario las horas de apoyo escolar ha sido menos de 1.9h (The Guardian, Donna Ferguson, 3 de Mayo 2020)

Este hecho nos plantea las siguientes reflexiones:  

¿Cómo es posible para este perfil de mujeres, es decir mandos medios o directoras, llevar a cabo su trabajo y al mismo tiempo emplear un tiempo tan grande en apoyar a sus hijos? La respuesta es muy sencilla: con estrés, ansiedad y depresión. Esto ha sido el caso de muchas mujeres en diferentes partes del mundo. El Kings College de Londres ha publicado un estudio donde pone de manifiesto que el 57% de las mujeres entrevistadas durante la pandemia mostraron signos de ansiedad y estrés, frente a un porcentaje de menos del 30% en los hombres. (The Guardian,op.cit.)

Otro dato curioso a resaltar es  que el número de publicaciones escritas por mujeres en revistas científicas, academic papers, publicado durante el COVID 19, disminuyó considerablemente mientras que el número de artículos publicados por hombres aumentó. (The Guardian, Donna Ferguson, 3 de Mayo 2020)

E incluso el tema del sexismo ambivalente, es decir un comportamiento igual en un hombre y mujer, se percibido de manera diferente. Esto ha sucedido frecuentemente en el trabajo en remoto, o teletrabajo, durante el COVID19: el padre que aparecía con su hijo en brazos en la vídeollamada ha sido percibido como un padrazo, e incluso más competente de lo habitual, mientras que a la madre en la misma situación se la ha percibido como menos competente y más enfocada hacia las tareas domésticas, dejando en segundo lugar su trabajo profesional.

Las consecuencias de no gestionar adecuadamente el tema de la diversidad de género durante esta crisis son infinitas. Hay que recordar aquí los beneficios que se obtienen a partir de equipos diversos, o con diversidad de género:  mayor innovación, mejor toma de decisiones, mejor representación del gusto de los consumidores…..y se podría seguir con una lista bastante más larga. 

Estamos en un momento decisivo en el cual  las empresas tienen que enfocarse en apoyar a las mujeres más de lo que lo hacen  normalmente. Se sabe que un 14% de las mujeres están pensando en dejar sus trabajos por no haber podido conciliar durante el confinamiento. (Exiting Lockdown: The impact on Women - The Fawcett Society, June 2020).

Podríamos dentro de poco tener que confinarnos de nuevo y esta vez muchas mujeres no van a poder afrontar la nueva situación, en caso de que llegue. 

Como consultora de D&I he podido observar cómo muchos de mis clientes dejaban de lado sus programas e iniciativas de D&I para enfocarse en otros temas más importantes  durante la crisis. Efectivamente, hay muchos temas importantes pero la diversidad de género debe ser uno de ellos, si no el prioritario. No cometamos el error que se ha cometido en el pasado de dejar de lado la diversidad de género. Ahora más que nunca necesitamos equipos diversos, que se complementen, equipos creativos, que innoven y que tomen las decisiones adecuadas en el momento adecuado. Ahora más que nunca necesitamos que las empresas apoyen a sus empleados, con especial atención a los padres y madres. No basta con ser comprensivos; tienen que ajustar sus expectativas y sus objetivos. Como bien dice un tweet que corre por las redes sociales: “no estamos trabajando desde casa, estamos en una crisis intentando trabajar”.

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